
Te sirve para comprar árboles, pero no para que estos crezcan.
Para conseguir un mejor futuro, pero no para garantizarlo.
Para abrir puertas, pero nunca para cerrarlas definitivamente.
Para comprar cosas, pero no para que estas funcionen.
Para acercarte a alquien que quieres, pero nunca para que te quieran.
Para comprar un animal, pero no para asegurar su vida.
Para tener ropa de marca, pero nunca para vestirte.
Para tener dinero, pero nunca para hacerte valioso.
Para hacer que alguien te escuche, pero nunca para que alguien te oiga.
Para hacer que alguien te mire, pero nunca para que alguien te vea.
Para escaparte cuando las cosas se complican, pero no para desaparecer.
Para comprar cosas que te hacen feliz, pero nunca, para ser feliz.
A veces me pregunto si tanto esfuerzo por conseguir dinero, en realidad nos hace perder lo que nos podría hacer feliz.