Es extraño, pero como que siento que miles de animales formaron mis actitudes y forma de ser.
Soy observadora por naturaleza, me devoro los programas de animales, y uno de mis grandes sueños es dedicarme completamente a ellos.. y aunque estoy estudiando algo lejos de Veterinaria, en mi estudio también intento entender animales, los más feos y tontos de todos: Los humanos. A sí que tan lejos de lo que quiero, no estoy.
Los gatos, que animales más extraños. Todos los tildan de traicioneros y desleales, pero yo creo que más que eso, se dejan llevar por lo que realmente quieren.
No buscan ni cariño ni comida cuando no lo necesitan, duermen lo que quieren, y son libres de andar por donde desean.
Yo a veces soy algo así, aunque más que un gato, tal vez una leona.

Me gusta marcar bien mi territorio, a veces hago la misma pega de una leona; ir a cazar para que otros puedan comer, y realmente.. pero realmente, soy difícil de domesticar.
Y muchas veces, me enojo por mi naturaleza. No puedo creer que me cueste tanto adaptarme en un Zoológico que no respeta ni mis espacios ni lo que realmente soy.
Y sacar las garras dentro de una caja de concreto no me ayuda mucho. Me atonta y me adormece.
Y hay una leona por ahí queriendo explorar su naturaleza, correr, rascar su espalda contra árboles, cazar.. y dormir panza al sol.. pero no puede.
Y esta leona, tiene miedo de ser domesticada por una caja de concreto, en vez de ser domesticada por una mano cálida que quiera acariciarla de vez en cuando, alguien que le demuestre que sea la naturaleza que sea, es aceptada y querida como tal, simplemente por lo que es, y no por lo que otros pretenden que sea.
Tengo miedo de que esta leona se tenga que resignar, y seguir rugiendo a escondidas para no olvidar su propia voz, esconder sus dientes y uñas, y tener que jugar al gatito.
Eso no corresponde, pero tampoco corresponde tener que rogar, esconder lo que realmente se "es" para ser domesticada.
No quiero que me quieran por ser un gatito, sino por lo que realmente soy.
Si nadie lo hace por temor, de alguna manera u otra, deberé escapar de esa caja que tanto me ahoga, que me hace sentir un gatito, cuando realmente, soy otra cosa.