
Es como un sorteo el amor.
A veces salen las tapitas premiadas, en otra simplemente un "siga participando".
En el primer caso, nunca esperamos que sea así. La mayoría de las veces pensamos "ah.. otro "siga participando" más... y ahí viene la sorpresa. Es algo completamente inesperado.
Las tapitas premiadas, muchas veces queremos que duren para siempre, progresivamente se va convirtiendo en lo único que anhelamos, lo único que queremos para nuestro futuro, hasta que la promoción se acaba.
Es que cuando uno gana, nunca lee la "letra chica" del contrato para retirar el premio. Firma feliz y se va a la casa.
Y cuando comienza el problema "la letra chica", vease celos, infidelidad, malos tratos, violencia física y/o verbal y un sinnúmero de otras cosas... hay dos opciones; o lo rechazas, o te lo quedas e intentas cambiarlo.
Pero como cambiar a alguien que no quiere ser cambiado?
Mejor comenzar los cambios por cada uno.
Por mí.
Por tí.
Así cambios desde adentro.
Los siga participando en cambio, son todo lo opuesto. Esperas con ansias que sea el premiado, pero a penas ves un poquito, te das cuenta que está lejos de serlo.
Nunca abres la tapita, por que estás segura que será el premiado, y mientras vives con la emoción de que "será".. no alcanzas a darte cuenta que no lo es.
Y que nunca, por mucho que lo intente, podrá serlo. Por lo menos no para tí.
Me pregunto entonces, en que grupo me gustaría entrar.
Definitivamente me gustaría sorprender.
Es una cosa de actitud para saber cual de las dos tapitas eres tú.
Yo, por mi parte, no estoy dispuesta a ser un "siga participando"